Es común ver a los empresarios preocupados por mantener un buen clima laboral e interesados en entender por qué se da el conflicto organizacional. Aunque estos problemas son más constantes y menos importantes, pueden salirse de control. Por ello queremos darte unas recomendaciones sobre el tema.

Consejos para gestionar el conflicto organizacional

De acuerdo a diferentes estudios en organizaciones a escala mundial, el 30% de gerentes, CEOs y CFOs pasan su tiempo resolviendo problemas en la oficina. Esto representa una increíble pérdida de tiempo y recursos que desgastan el modelo de negocios. Ante esta perspectiva, hace falta gestionar de mejor manera estas situaciones.

Ya sea que te apoyes o no en el coaching para comprender por qué se da el conflicto en tu empresa, nuestras recomendaciones para solventarlo serían:

  • Conserva la calma. Como buen líder, tu labor es servir de intermediario para resolver el conflicto lo antes posible. Si se trata de una disputa pública, la serenidad y el respeto son más efectivos que la imposición.

 

  • Dialoga con las partes. Para agilizar la resolución, reúne a los involucrados para que cada quien cuente su versión. Debes evitar las interrupciones para tener una perspectiva objetiva de los hechos.

 

  • Encuentra un punto medio. Una vez que identifiques por qué se da el conflicto actual, busca motivos para conectar a los involucrados. Muchas veces, las discrepancias pueden fortalecer el compañerismo y el trabajo en equipo.

 

  • No apliques soluciones expeditas. Si se trata de un problema más complejo de lo habitual, las soluciones temporales no son la mejor opción. Antes de darle un tratamiento superficial, indaga un poco más sobre las emociones de los protagonistas para conocer sus razo

 

  • Promueve un acuerdo. Puedes hacerlo por consenso, intermediación o arbitraje, pero es preferible que ambas partes estén satisfechas con lo pactado. Puedes invitarlas a firmar una serie de acciones que pongan fin a la disputa y sirvan de base para la resolución amistosa.

 

  • Establece expectativas. Parte importante de la resolución implica que los protagonistas manifiesten los cambios que esperan conseguir. En caso de que el conflicto persista y no se llegue a un acuerdo, puedes apelar a una medida disciplinaria o un arbitraje externo.

 

  • Realiza un seguimiento. Cualquiera sea el resultado, el trabajo de un líder efectivo con el personal nunca termina. Esta recomendación tiene el propósito de que evalúes el progreso de las partes, el respeto al acuerdo (si lo hay) e indagues si aún existe alguna clase de resentimiento no manifestado.

 

  • Evita el estancamiento. Lo peor que puedes hacer ante un conflicto es no ejercer ninguna acción para alcanzar una solución a favor de la empresa y los empleados. Las situaciones estáticas solamente pueden empeorar el problema y frustrar aún más a los involucrados.

En ActionCOACH ponemos a tu disposición un amplio equipo de especialistas para explicarte por qué se da el conflicto organizacional. Con su asistencia profesional y certificada, te facilitan el aprendizaje de herramientas y metodologías modernas para gestionar cualquier problema. Contáctanos.