Toda empresa que busca progresar de manera eficiente, sabe que debe lidiar con las diferentes razones de un conflicto organizacional. Con la intención de tener un clima laboral productivo, la gerencia está en la obligación de gestionar estos problemas para evitar su escalamiento. Para ello, queremos mostrarte las etapas que conducen estas situaciones.

¿Cuáles son las etapas de un conflicto organizacional?

Las causas de un conflicto organizacional son ampliamente conocidas y diversos especialistas han descrito con detalle las motivaciones detrás de ellas. La mayoría insiste en que los problemas de oficina pueden ser tanto buenos como malos. El asunto está en permitir que crezca a la sombra, lo cual podría afectar la armonía laboral.

En el desarrollo del conflicto organizacional, podemos distinguir 5 etapas básicas:

  • Aparición. Luego de que se han dado las condiciones de oposición o incompatibilidad entre los protagonistas, surge el problema. La incubación, que es un período latente, da paso a la manifestación. Es cuando una de las partes se siente afectada y actúa en consecuencia.
  • Escalamiento. Debidos a las percepciones correctas o incorrectas de los involucrados, el problema empieza a crecer. Puede decirse que es cuando la situación explota de forma pública y cada quien muestra los comportamientos típicos del antagonismo. Al institucionalizarse el impasse, las posiciones siguen apartándose más.
  • Polarización. Es lo que puede llamarse el momento de crisis total. Mientras que están conscientes de que ninguna de las partes puede ganar, nadie quiere ceder en sus pretensiones de tener la razón. Esto pasa cuando las estrategias o técnicas del manejo del conflicto organización no surten el efecto deseado, alcanzado un punto muerto.
  • Agotamiento (opcional). Podría denominarse como una etapa de estancamiento en que persiste el problema, pero se da por resuelto. Puede ser porque la solución no llega, porque ambas partes están obstinadas, porque no pueden seguir colaborando u otras razones. Es una fase que puede o no ocurrir si durante la crisis se pasa a la resolución.
  • Negociación. Esto puede suceder durante el momento de polarización o cuando se ha alcanzado un estancamiento. En el momento en que la intensidad baja, las posiciones se suavizan y es cuando hay mayor disposición de escuchar al otro, creándose la posibilidad de alcanzar un acuerdo de mutuo beneficio. Aquí prevalecen las técnicas que llevan al compromiso de los involucrados.
  • Resolución. Es lo que se conoce como la fase de resultados y el momento para la reconciliación después del conflicto. Es importante gestionar de manera adecuada la situación emocional de los protagonistas para evitar consecuencias disfuncionales. Mientras más pacífica sea la solución y cada parte esté satisfecha con la decisión, esto contribuye a mejorar el funcionamiento interno de la empresa.

Las causas de un conflicto organizacional sirven para gestionar de manera eficiente las situaciones que podrían alterar el clima laboral. Si no posees el personal adecuado para entender las etapas de estos problemas, necesitas la ayuda de expertos en coaching empresarial. Con la asesoría puntual de ActionCoach, los CFOs, CEOs, dueños de negocios y empresarias obtienen las herramientas para solucionar conflictos.