Un conflicto organizacional puede aparecer en cualquier momento dentro de la dinámica laboral. Mientras que el problema en sí podría canalizarse de forma positiva, cuando no es así, resulta perjudicial para tu empresa o negocio. Como líder de tu equipo, necesitas entender las causas que suelen provocarlo.

Naturaleza del conflicto organizacional

Antes de pasar a las causas psicológicas y sociales del conflicto organizacional, revisemos su origen. En este sentido, tenemos dos:

  • Individuales. Suele surgir entre un empleado y su jefe, afectando las interacciones laborales y personales.
  • Grupales. Aparece cuando varios colaboradores manifiestan su descontento sobre algunas situaciones que los afectan por igual.

Las 8 causas del conflicto organizacional

Los especialistas en psicología Brett Hart y Art Bell, las causas más frecuentes son:

  • Ética de trabajo. Cada empleado dentro de tu organización tendrá un estilo diferente para hacer sus labores. Si dentro del mismo grupo, el orden y el caos chocan, surgen las diferencias. En conjunto con el test de Myers-Briggs, la formación de equipos de trabajo debe considerar este aspecto.

 

  • Diferentes percepciones. Los puntos de vista encontrados entre el staff son muy comunes, dando lugar a chismes, rumores y enfrentamientos. Esto afecta la dinámica grupal y el clima laboral. Para evitarlo, la comunicación tiene que ser abierta y franca, incluso cuando se trate de novedades incómodas.

 

  • Uso de recursos. Los trabajadores tienen que compartir equipos, insumos y otros recursos para hacer bien su labor. El tiempo y cantidad desigual asociada a éstos, genera roces. Como líder, debes establecer un uso eficiente de los mismos y favorecer el bien grupal. Esta situación puede ameritar el modelo Cohen-Bradford o el win-win de negociación.

 

  • Conflicto de objetivos. Si la cadena de mando se rompe o las instrucciones no son claras, los problemas son inevitables. Esto sucede cuando 2 gerentes comunican metas distintas o los empleados hacen tareas que pueden contradecir los objetivos planteados. Una vez más, la comunicación asertiva sirve para evitar estos malentendidos.

 

  • Asignación de roles. El conflicto organizacional también aparece cuando asignas tareas no habituales a colaboradores que regularmente cumplen otras funciones. Para evitar la lucha de poder entre compañeros o inconformidad, comunica bien las razones tras el cambio de roles.

 

  • Valores personales. En este caso debes respetar la ética personal. En ocasiones los valores pueden entrar en conflicto con la empresa, una labor u otras personas. Aquí debe prevalecer un reclutamiento acorde con tu visión y un clima de confianza para hablar estas inquietudes.

 

  • Políticas impredecibles. Si la aplicación y explicación de las políticas no es clara, esto es fuente de problemas. Todo el staff debe ser tratado de la misma manera y debes procurar que no haya dudas acerca de los procedimientos.

 

  • Problemas de presión. La urgencia por cumplir asignaciones puede provocar tensión y poca colaboración entre departamentos. Antes de aumentar la presión sobre los involucrados, flexibiliza las fechas límite o establece prioridades.

Si estimas que los problemas individuales y grupales están generando un conflicto organizacional perjudicial, no temas. Nuestros especialistas en coaching pueden brindar las soluciones a largo plazo que necesitas.