Por ActionCOACH César Calderón / España

Empresario/Emprendedor, ¡tienes que jugar mejor tu rol de Dueño!

Por lo general cada empresario asume su negocio como el objetivo principal, y no como un medio para alcanzar algo más grande. Es importante construir un gran Negocio, aunque no debe ser la meta… Entendido esto, hay que tener cuidado de no mezclar un Autoempleo con un Negocio, la diferencia radica en la calidad de vida que se pueda tener… ¿A qué se aspira, a un buen trabajo o a una gran vida?

Trascender en ese sentido sólo es posible con un verdadero Negocio, es decir, si es Rentable y Eficiente aun SIN la presencia del Dueño. Cuando no es así, la falla radica en su Dueño, ya que de esa posición depende todo… Todo barco funciona mejor si tiene una buena máquina, mucha tecnología, mantenimiento constante, gente bien formada, etc., pero sin un buen Capitán que dirija la nave y los recursos en una dinámica coordinada y eficiente para alcanzar el destino previsto, la travesía se verá comprometida en todo momento…

Sólo los Dueños de Negocio que ejercen bien su rol pueden alcanzar el destino previsto, pero usualmente carecen de las habilidades necesarias para lograrlo por la manera como llegaron hasta allí, y porque no se educaron para ello. Por eso vemos tantos Dueños de Negocio con problemas de gestión, inexpertos, sin buenos resultados y/o con estrés constante…

Con el tiempo han podido HACER ciertas cosas, pero no las que son fundamentales, entonces deben aprender a SER mejores Dueños de Negocio, dejar de invertir Tiempo y Dinero en actividades que no generan valor, y enfocarse en asuntos más importantes que dejan de atender por distintas razones. ¿Qué les falta? Más conocimiento, perspectiva externa, rendir cuentas y más empuje para garantizar que los cambios sucedan… Se trata de progreso, no de perfección, todo basado en ACCIÓN

En este contexto pueden llamarse como prefieran, Dueños, Emprendedores o Empresarios, eso da igual… ¡La función que les corresponde es la única que no se puede reemplazar! Ese rol les exige planificar mejor, crear valor, decidir rápido, garantizar acción, hacer seguimiento, ajustar rápido y mantener el entusiasmo.

Haciendo todo eso el Dueño de Negocio es más visionario y estratega, capaz de conseguir que la operación funcione bien a la vez que desarrolla aspectos más estratégicos que él y solo él puede y debe atender. El problema siempre ocurre cuando se enfoca sólo en lo primero y descuida o evita lo segundo.

Durante esta transformación, lo adecuado es no ir poniendo parches en un problema u otro, sino mejorar todo el negocio con una visión integral, reconduciendo la sincronía y la sinergia de todas las áreas clave a la vez, en el orden correcto para no fallar, siendo más proactivo que reactivo, anticipándose a los hechos y aprovechando mejor todas las oportunidades.

Ahora bien, el rol del Dueño tiende a ser, por mucho, el más solitario e injusto de todos… Lo más probable es que se la pase buscando información del QUÉ hacer, y con suerte haya probado CÓMO hacerlo por sí mismo, pero aun así el negocio sigue estancado, desaparecido en el mercado, agobiado por la competencia, consumiendo mucho tiempo y con un enorme riesgo de desaparecer… Sin lugar a duda, algo sigue fallando… Todo suma, pero por sí sola una formación teórica o empírica por ensayo y error no son suficientes ni adecuadas.

El método de aprendizaje juega un papel clave. Es importante vencer el miedo a cumplir un plan, a ser guiado y a rendir cuentas, no se es menos empresario por eso, sino todo lo contrario. La clave está en desarrollar un negocio que funcione bien sin ti, y no pensar o trabajar en algo distinto…