Por ActionCOACH Luiz Tenaglia / Brasil

El alto rendimiento de un equipo es el resultado de la relación entre las partes, es decir,

  • Tú mismo como dueño, tu autoconocimiento, tus valores, fortalezas y tus miedos
  • Tus conexiones … tu equipo y tus compañeros

En un equipo de alto rendimiento es esencial crear un ambiente de confianza, descrito por Amy Edmondson (doctorado de Harvard) como Seguridad psicológica.

“Las personas se sienten seguras de compartir sus ideas, dudas, quejas, comentarios y errores, sin temor a ser castigados o juzgados por eso”.

“La seguridad psicológica no se trata de ser simpático. Se trata de dar retroalimentación sincera, admitir errores abiertamente y aprender unos con los otros”.

La idea de la seguridad psicológica es hacer que las personas en un equipo sientan que pueden tomar riesgos interpersonales. Estas son cosas simples como pedir ayuda, proponer una idea o reconocer que no sabes algo. Pero si el entorno castiga las demostraciones de vulnerabilidad, inhibes este comportamiento que es importante para el funcionamiento de un buen equipo”.

En una encuesta reciente para medir el nivel de seguridad psicológica de un equipo, lo que realmente importaba no era quién está en el equipo y si no cómo el equipo trabaja en conjunto. En orden de importancia, estos son los aspectos más destacados:

  • Seguridad psicológica: percepción de que un equipo es seguro para asumir riesgos sin ser visto como ignorante, incompetente. Confianza en que nadie en el equipo avergonzará o castigará a nadie por admitir un error, hacer una pregunta u ofrecer una nueva idea diferente.
  • Confiabilidad: los miembros del equipo completan su trabajo de manera confiable, con calidad y a tiempo.
  • Estructura y claridad: sabiendo cuáles son las expectativas en el trabajo, las consecuencias del desempeño de una persona son importantes para la efectividad del equipo. Objetivos claros y desafiantes.
  • Significado: tener un sentido de propósito en el trabajo en sí mismo o en el resultado es importante para la efectividad del equipo, aunque el significado del trabajo sea personal y pueda variar, como: seguridad financiera, apoyo familiar, ayuda al equipo para tener éxito o expresión personal de cada individuo.
  • Impacto: los resultados del trabajo de una persona, incluso en un juicio subjetivo de que está marcando la diferencia y sabiendo que el trabajo de alguien está contribuyendo a los objetivos de la organización.

Cuanto menor es la seguridad psicológica, mayor es el miedo a correr riesgos y participar o incluso realizar tareas. Por el contrario, cuanto mayor es la seguridad, se observa más apertura e innovación, aumenta la participación y la colaboración disruptiva, contribuyendo a resultados mejores y más sostenibles.

En este proceso, es deber del dueño permitir que las personas se sientan incluidas, seguras para aprender y contribuir y, lo más importante, seguras para cuestionar el status quo.

Es función del dueño fomentar los 8 componentes de la confianza organizacional, al saber:

  1. Reconocer la excelencia
  2. Crear desafíos
  3. Delegar
  4. Permitir que el empleado sea el protagonista
  5. Compartir información
  6. Construir relaciones
  7. Facilitar el crecimiento de las personas
  8. Ser auténtico y vulnerable

Acerca de la relación entre confianza y desempeño, según Paul Zak en “La ciencia de construir compañías de alto desempeño”, las personas que trabajan en compañías en el 4to cuartil de confianza son 76% más comprometidas, 50% más productivas y consecuentemente quieren permanecer en la organización por más tiempo. Por lo tanto, el alto rendimiento es el resultado de confianza + autonomía + alineación, es decir, expectativas claras de por qué y qué, resultados esperados y nivel de autonomía (decisiones individuales y compartidas).

Los miembros más exitosos del equipo afirman que, además de ser divertido y gratificante trabajar con colegas colaboradores, se les pide que contribuyan a su potencial y aprendan mucho en el camino. Las características principales de los equipos de alto rendimiento incluyen:

  • Las personas tienen confianza unas en otras y en el propósito del equipo: se sienten libres de expresar sentimientos e ideas
  • Todos trabajan en sintonía para lograr los mismos objetivos: tienen la misma visión
  • Todos saben lo que se espera para alcanzar las metas individuales y de equipo
  • Todos tienen la oportunidad de contribuir a las discusiones (diversidad y complementarse en habilidades y conocimientos)
  • Los miembros del equipo actúan desde prioridades claramente definidas
  • Los conflictos se manejan. La crítica es constructiva y está orientada a resolver problemas y eliminar obstáculos
  • Los miembros mantienen una comunicación abierta y relaciones positivas entre ellos
  • Todos tienen roles y procedimientos de trabajo claramente definidos
  • Ningún miembro individual es más importante que el equipo

Para un alto rendimiento, las personas necesitan tener energía física, conexión emocional, concentración mental y alineación espiritual con un objetivo mayor que los intereses personales inmediatos. Esto resume las 4 dimensiones de energía requeridas para los equipos de alto rendimiento.

  1. Físico: comida, la importancia de la respiración lenta (especialmente en momentos de estrés), hidratación y sueño.
  2. Emocional: transforma las amenazas en desafíos, con confianza en ti mismo, empatía, paciencia, confianza, alegría y receptividad.
  3. Mental: optimista-realista, tener un pensamiento positivo sobre los hechos, pero sin perder el sentido de la realidad. Fortalece y expande los “músculos” mentales: aprende y desafíate a ti mismo.
  4. Espiritual: conexión con nuestros valores más profundos, además de tener un propósito que está más allá de nuestros intereses puramente individuales.

El rol de dueño es:

  1. Ya no se trata de ordenar y controlar, sino de servir al equipo para eliminar posibles bloqueos y capacitar a los equipos para que sean responsables de sus objetivos.
  2. Liderar con preguntas y no solo órdenes.
  3. Potenciar las decisiones que el equipo puede tomar (de acuerdo con la madurez de cada uno).
  4. Crear condiciones para que su equipo se dé cuenta plenamente de su capacidad, potencial y autonomía.

Según Jeffrey Pfeff, “El liderazgo es influencia”, en otras palabras, es la capacidad de lograr los resultados deseados a través de otros.