Todas las profesiones deben estar guiadas por un código de ética que dicta los principios fundamentales que debemos respetar. Esto también aplica al business coach, un experto que trabaja con empleados y organizaciones. Como parte esencial de nuestra labor, queremos profundizar sobre este tema.

Principios y valores asociados al business coach

Tanto a nivel empresarial como personal, los profesionales que se dedican a entrenar individuos para mejorar su desempeño laboral o social necesitan una guía para encaminar sus acciones. El cumplimiento de esta serie de normas, impartidas durante los cursos para ser un business coach o de otra índole, son las que pueden garantizar los mejores resultados.

Valores

En este sentido, un buen entrenador se caracteriza por mostrar valores como:

  • Confidencialidad
  • Diálogo
  • Dignidad
  • Honradez
  • Integridad
  • Seguridad

Principios

  • Confianza
  • Compromiso
  • Respeto
  • Profesionalidad

Cada uno de estos elementos debe tratarse con la seriedad que corresponde para saber cómo proceder según el contexto y las situaciones. A menudo puede existir confusión sobre lo que las personas esperan del coach y sus alcances reales. Por eso es importante dimensionar las competencias al atender a un cliente.

Problemas relacionados con el alcance del coaching

Muchos egresados del entrenamiento de coaching empresarial o de vida pueden no comprender a cabalidad los principios éticos que deben seguir. Esto es porque, aunque las normas éticas definidas por la ICF son estrictas sobre qué hacer, también están expuestas de una forma ambigua, lo que podría llevar a su incumplimiento.

Esto puede verse con mayor claridad si tomamos como ejemplo el concepto de entrenamiento expresado por la ICF: El coaching implica trabajar junto al cliente mediante un proceso creativo para promover la motivación mientras se maximiza su potencial profesional y personal.

El problema clave surge cuando el coach no puede mantener un objetivo principal durante todo el proceso. La charla continua con los clientes lleva a la revelación de sentimientos, emociones y otras condiciones que no necesariamente tienen que ver con lo se quiere lograr. El coaching no es psicoterapia, por lo cual hay que distinguir situaciones en las cuales el coachee podría requerir la interconsulta de un especialista en salud.

Como business coach, a veces resulta complicado decirle “no” a un cliente porque estás concentrado en el beneficio propio. Esto se traduce en 5 razones comunes:

  • Miedo a lastimar a la persona.
  • Ayudar sin importar las consecuencias.
  • Temor a sentirte incompetente.
  • Sentimiento de frustración propio.
  • Riesgo de perder el pago.

En cambio, si aplicas un código ético:

  • Controlas la frustración del cliente.
  • Disminuyes tu sentido de frustración.
  • No pones en riesgo la salud del coachee.
  • Favoreces la honestidad, integridad y valores.
  • Evitas una posible sanción y mala reputación.

En Action Coach entendemos bien la importancia del código de ética para la formación integral de excelentes profesionales. Si quieres ser un business coach exitoso, puedes confiar en nuestra preparación.