La dinámica empresarial es bastante complicada porque reúne a diferentes personalidades en un mismo lugar. La convivencia de estas visiones, formas de trabajar y valores, hacen inevitables las etapas del conflicto. En función de prevenir una escalada que pueda alterar el clima laboral, la gerencia debe anticiparse a posibles problemas.

Formas de anticiparse a las etapas del conflicto

Cuando surgen roces en la convivencia o los colaboradores no están satisfechos con su participación, lo manifiestan de varias maneras. Los líderes, jefes o encargados deben saber identificar estas etapas del conflicto para controlar sus repercusiones. Siempre que se pueda, hay que modificar el curso de los acontecimientos para bien.

Los empleados que podrían explotar de un momento otro o las organizaciones problemáticas, suelen mostrar algunas señales más evidentes que otras:

  • Estrés o ansiedad. Estas sensaciones pueden derivarse de conflictos externos o por las condiciones laborales. Suelen manifestarse como un estado de inquietud por terminar las actividades, dudas constantes sobre el desempeño, falta de interacción con los demás compañeros y la pérdida de control por el exceso de carga laboral.
  • Falta de confianza. Relacionada con situaciones internas que pueden remediarse a través del coaching, merma la productividad. El empleado que duda de sus habilidades, también lo hace de sus compañeros y sus líderes. Este cuestionamiento continuo hace menos eficiente el trabajo y consume tiempo valioso para alcanzar los objetivos.
  • Disminución de la productividad. Es una de las señales más claras de que el colaborador no está cómodo con el clima laboral o sus asignaciones. Por esta razón, pierden la concentración más fácilmente, se sienten desmotivados y su moral tiende a decaer. Puede solucionarse hablando o buscando ayuda externa para entender el porqué de su comportamiento.
  • Poca motivación. Este problema tiene muchas causas, entre las que destacan la vida personal y el desarrollo profesional. Un empleado insatisfecho con su salario, trato de los gerentes, condiciones de trabajo, capacitación y el clima laboral, se va desgastando poco a poco. Si es un elemento difícil de reemplazar, es mejor tratar de resolver su situación antes de llegar a una salida forzosa que afecte a ambas partes.
  • Alta rotación. Si últimamente son más los empleados que se van a los que llegan, definitivamente hay un problema. Obviamente no quieres quedarte sin tu talento humano en áreas estratégicas con la intención de contar con un grupo de confianza que impulse la evolución del negocio como pretendes.

Medidas para controlar el conflicto organizacional

Conocer las etapas del conflicto y sus causas forma parte de una gestión empresarial saludable. Si no has adquirido este conocimiento, puedes implementar algunas medidas básicas:

  • Escucha atentamente a tus empleados para averiguar qué asuntos les preocupan.
  • Habla con tu staff de forma periódica para saber si algo malo está ocurriendo.
  • Identifica los roces de personalidad para generar un ambiente más amigable.
  • Organiza reuniones departamentales para que los colaboradores expresen sus inquietudes, diferencias y expectativas.

En caso de que no tengas las herramientas para gestionar inteligentemente las etapas del conflicto, puedes apoyarte en las recomendaciones de los expertos de ActionCOACH, Contáctanos.