Por ActionCOACH Carmen Bandres / República Dominicana

Podemos definir el bienestar financiero como la ausencia de estrés o preocupación por el dinero. El estar seguros de que contamos con los recursos financieros necesarios al momento de necesitarlos. Tenerlo o no tenerlo, depende de nuestro desempeño en las finanzas personales. Lo cual depende a su vez, de la calidad de la educación financiera que hemos recibido, así como de las creencias que tenemos consientes o inconscientes sobre el dinero.

¿Qué impacto tiene en nuestra vida tener o no tener bienestar financiero?

La salud financiera forma parte de las 4 áreas básicas de bienestar integral de todo ser humano (el bienestar físico). Cuando alguna de estas áreas no funciona bien, tiene un impacto importante en el resto de las áreas. Si no estas bien en tus finanzas, no tienes el foco ni la energía necesarias para mantener en equilibrio el resto de las áreas, directamente estas situaciones tienen impacto negativo en la salud de nuestro cuerpo, ya sea por tomar malas decisiones en cuanto al consumo de alimentos, visitas necesarias al médico, o incluso dejar de ejercitarnos, por las presiones financieras, o las creencias de que se necesita mas dinero del que se tiene, para mantener un estilo de vida saludable. Las presiones o preocupaciones por el dinero pueden tener también un impacto negativo en las actividades profesionales o laborales, afectando la energía y el foco necesarios para un óptimo desempeño. Muchas veces podemos tener ansiedad y sentirnos culpables o incapaces, y estos sentimientos afectan nuestra relación con nosotros mismos y con los demás.

 

¿Cómo saber si tengo bienestar financiero?…

¿Sientes que tus ingresos o el dinero que tienes, es suficiente para cubrir tus necesidades actuales?

¿Sientes que estás en capacidad de generar los ingresos suficientes para cubrir tus necesidades esenciales futuras, incluso cuando no tengas capacidad productiva?

¿Te alcanza, además para invertir en cosas que quieres o te gusta hacer, sin sentirte continuamente limitado o preocupado por temas económicos?

¿Te sientes capaz de afrontar imprevistos (pequeños o medianos) sin grandes sobresaltos?

¿Sientes que tienes la libertad de tomar decisiones que te gustan? ¿Por ejemplo, no aceptar un trabajo solo porque el salario es bueno o te ayudará con tus necesidades actuales?

Sí respondes afirmativamente a TODAS esas preguntas, entonces tienes bienestar financiero.

 

¿Qué determina el bienestar financiero?

Contrario a lo que la mayoría piensa, el nivel de ingresos no determina la salud o bienestar financiero. La mayoría de las personas que gastan mas de lo que les ingresa, aumentan el nivel de gasto, a medida que sube su nivel de ingresos. Por otro lado, es posible tener un ingreso modesto, y mantener hábitos sanos de gasto y consumo; ahorro; invertir (aunque sea en pequeños montos, que sumarán en el tiempo). No importa cual sea tu nivel de ingresos, debes adquirir los hábitos que te llevarán a la tranquilidad con respecto a tu salud financiera.

 

¿Cómo lograr el bienestar financiero?

  • Revisa tus creencias sobre el dinero.
  • Elabora tu Plan de Vida, determina metas a largo, mediano y corto plazo. Comienza a pensar en un plan para tu retiro.
  • Conecta esas metas personales, con las metas financieras que te apoyarán al logro de estas.
  • Elabora un presupuesto personal mensual. Puedes utilizar el sistema de sobres, en el cual asignas un monto específico por concepto, y si ya utilizaste los fondos de ese sobre o categoría, no puedes usar el dinero de los otros “sobres”.
  • Modifica tu comportamiento o hábitos de consumo. La mayoría de las personas gastan o compran mas de lo que realmente necesitan.
  • Elabora un plan de disminución de deudas, que puede ser una consolidación. Nunca pagues una deuda adquiriendo una nueva deuda.
  • Trabaja en crear un buen expediente crediticio. Debes poder contar con fuentes de financiamiento, principalmente para poder aprovechar oportunidades que fortalecerán tu capacidad de generación de ingresos.
  • Elabora en un plan de inversión, a la medida de tus niveles de ingresos actuales. En el tiempo puedes lograr que tu dinero te produzca más dinero (ingresos pasivos).
  • Mide tu comportamiento de consumo. Cada día, cada semana, cada mes, para que puedas hacer los ajustes necesarios.
  • Crea reservas para imprevistos. Una buena práctica es lograr un fondo de reserva de al menos 3 meses de tus ingresos fijos.
  • Adquiere pólizas de seguro, tanto para garantizar que puedas enfrentar gastos médicos, como para proteger tus activos en caso de robos, accidentes o desastres naturales.
  • Trabaja en tu educación financiera. Lee libros, escucha podcast, asiste a seminarios, etc…
  • Usa herramientas, aplicaciones, para el control de tus gastos al momento.