Por ActionCOACH Gustavo Winkelmann | Brasil

Uno de los grandes villanos para una gestión de alto rendimiento de una empresa es la actividad excesiva y la falta de planeación para su ejecución. En una empresa pequeña, es común que el dueño sea haga de todo.

Lo más peligroso de todo esto, es que el equipo termina siendo un reflejo de su manager. ¿Alguna vez viste un equipo altamente productivo, donde hay un líder desorganizado? En más de 400 empresas con las que he trabajado durante los últimos ocho años, no lo he visto y no preveo esa magia.

Ahora, quiero que usted tome lápiz y papel para escribir (y luego hacer) las cinco prácticas y consejos aplicables para que su rutina sea más productiva:

  • Reflexiona acerca de sus creencias: Entre otros factores, también somos formados por nuestras creencias. ¿Cuáles son las creencias que llevan a creer que el trabajar, trabajar y trabajar (sin métodos o criterios) le traerá calidad de vida? ¿Dónde ha visto u oído que “hacer lo máximo que se puede hacer de una vez para quedarse libre” ¿esto es solo para que alguien gane dinero? ¿Cuáles son las tres primeras cosas que vienen a su mente cuando digo la palabra “productividad”? De estas tres, ¿cuántas identifica que le restringe más de lo que impulsa?
  • Separa los días por sectores del negocio: Si desarrolla actividades de ventas, financiera, compras, operaciones, marketing, entre otros, determina que cada día tiene su prioridad. Algo así como, lunes de finanzas, martes de compras, miércoles de ventas, y así sucesivamente. Esto no quiere decir que no va a hacer otra actividad en otros sectores, pero, va a dirigir las actividades principales para estos días. Más organización significa más productividad.
  • Tenga un plan visual de la semana: Ponga un gran cuadro colgado en la pared donde se puede ver la actividad de la semana. Trata de llenar el cuadro al final de la semana, por lo que a primera hora del lunes ya se esté encaminado para el rendimiento. No espere que sea 100% perfecto, pero dedícale el 100% para lograr lo que se propone.
  • Inserta, Traza y Delega: Es muy probable que, durante la semana, surgen otras demandas. No se desanime. Escriba las demandas de acuerdo a las necesidades y sepa diagnosticar sabiamente cuál es su verdadera prioridad. También es importante que, con una pluma de color diferente, se resalte esas actividades. Celebrar un pequeño hecho da la energía que a menudo se necesita. Otro punto a considerar es el valor-hora. Usted, gerente o empresario es mucho más estratégico que otros colaboradores de negocio, por lo tanto, tenga en cuenta que algunas actividades no valen la pena el invertir su tiempo y hay que aprender a dejar ir y delegar ellas.
  • Define la meta y la consecuencia: para que mantenga el enfoque y el ritmo de logros, determine los resultados de los objetivos de rendimiento durante la semana. Por lo general, lo que impulsa a los seres humanos se resumen en la Visión o la Presión. La meta sirve como una visión del futuro deseado. Y la consecuencia sirve como presión si la actividad propuesta no se hace. Sugerencias de presión/consecuencia: afeitarse la cabeza, ponerse la camisa del equipo rival y publicar la imagen en internet, quedarse sin acceso a Internet para fines personales, etc… ¿Usted estaría dispuesto a retarse?

O toma coraje para hacer lo que hay que hacer o debe conformarse con la mediocridad.

Es hora de tomar acción.