Cuando realizas un manejo eficiente de los medios que, en mayor o menor medida, contribuyen a la producción e incremento de ventas de un producto determinado, tanto tangibles como intangibles, se le llama “administrar los recursos de tu empresa” ¿Cómo lograr esta administración de manera óptima? Continúa leyendo para saber más.

Administrar los recursos de tu empresa

 

La administración de los recursos de una empresa tiene un objetivo claro y definido: que los recursos permitan la satisfacción total de los intereses y necesidades de la empresa. Cuando se habla de los recursos de una empresa, se hace referencia a:

Recursos Humanos. Es, probablemente, el recurso más importante de una empresa, ya que el ser humano convierte su fuerza de trabajo en un medio de producción. Este recurso se divide en jerarquías, dependiendo de la relevancia que tenga su actividad dentro de la empresa: obreros, administrativos, técnicos, supervisores, ejecutivos y directivos.

Recursos Materiales. Se trata de los bienes tangibles, propiedad de la empresa, los cuales son adquiridos para cumplir algún objetivo específico de la empresa: edificios, terrenos, maquinaria, materia prima, vehículos, herramientas, productos terminados, etcétera.

Recursos Técnicos o Tecnológicos. Sirven como herramientas e instrumentos auxiliares en la coordinación de los otros recursos: sistemas de producción, ventas, finanzas y administrativos; fórmulas, patentes, desarrollo o adquisición de tecnología…

Recursos Financieros. Son los recursos de carácter económico y monetario, propios y ajenos, requeridos por la empresa para el desempeño de sus actividades, así como para su expansión. Entre ellos, es posible encontrar: dinero en efectivo, utilidades, aportaciones de los socios, préstamos de acreedores, proveedores y bancos, etcétera.

¿Cómo administrarlos para obtener mejores resultados?

 

Para administrar los recursos de tu empresa, es necesario que:

Definir los objetivos. La primera misión que tienes es definir los objetivos, respondiendo a las preguntas:

  • ¿Dónde está mi empresa en este momento?
  • ¿A dónde quiero llevar a mi empresa?
  • ¿Los recursos con los que cuento actualmente son los necesarios para lograr los objetivos?

Los objetivos deben ser realistas, definidos de distinta manera para el corto, mediano y largo plazo, tomando en cuenta la totalidad de recursos con los que se cuenta, así como las limitantes que tiene tu empresa actualmente.

Áreas de mejora continua. Una de las claves para la mejora continua de tu empresa es la localización de áreas de mejora continua, también conocida como “identificación de las debilidades”. Esto podría estar localizado en las áreas de producción (retrasos en las líneas de producción, problemas en los protocolos de post venta, posibles mejoras en las recetas de preparación de los productos, etcétera). Para ello, puedes responder a:

  • ¿Cómo puedo mejorar mi empresa?
  • ¿De qué manera me gustaría ser atendido?
  • ¿Qué producto añadiría o eliminaría a mi actual oferta?

Evaluación de recursos disponibles. En este punto, es necesario conocer cómo funciona tu empresa, la cantidad de producción diaria, los recursos financieros con los que se cuenta, el personal que se encuentra laborando en este momento, la distribución de la planta…

  • ¿Cuánto personal está disponible para ejecutar las acciones?
  • ¿Cuál es la cantidad de dinero disponible?
  • ¿Cómo se pueden acomodar las máquinas para que entre una más?

Acciones a realizar. Cuando conozcas el estado de los recursos de tu empresa y que definas los objetivos que deseas lograr, es momento de trazar el plan que deberá ser ejecutado para ver realizados los objetivos.

  • ¿Cómo puedo lograr los objetivos a corto, mediano y largo plazo?

Revisión de resultados. Una de las grandes ventajas que ofrece el proceso administrativo es la posibilidad de llegar al final del proceso y, una vez ahí, analizar el camino recorrido, qué pasos del procedimiento pueden optimizarse, cómo puede lograrse lo mismo, pero en un menor tiempo, etcétera.

  • ¿Puedo mejorar el proceso?
  • ¿El tiempo es el óptimo?

El proceso de optimización de recursos en tu empresa es un trabajo constante que requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. Para ello, puedes contratar los servicios de un consultor empresarial capacitado, con años de experiencia, capaz de brindarte soluciones altamente efectivas. Contáctanos. En ActionCOACH te ponemos a tu disposición más de 1000 coaches, 150 de ellos en Iberoamérica. Atrévete a ser parte de los casos de éxito de ActionCOACH.